reservaIA sale de una observación aburrida: en un restaurante en pleno servicio, o en una clínica con la sala llena, el teléfono suena y nadie puede cogerlo. Esa llamada casi nunca vuelve.
Trabajamos entre Madrid y Barcelona, y construimos una sola cosa: un agente que coge lo que se te escapa —llamadas y WhatsApp— y deja la reserva puesta en la agenda que ya usas. No hacemos proyectos a medida ni vendemos diez productos: hacemos este, y lo hacemos con los negocios que lo usan cada día.
Nos usan un salón de peluquería en Madrid y un grupo de restauración en el Baix Empordà. Empezamos por ahí a propósito: negocios donde el teléfono es la caja.
Te enseñamos el agente funcionando con tus datos. Sin tarjeta y sin compromiso.